Para el proyecto final se analizaron las estrategias de evaluación existentes y se reflexionó a cerca de una problemática que persista en el aula que fuera prudente ser abordada, luego de ser elegida se observaron y decidió que estrategia era la mas pertinente utilizar acorde a lo que se deseaba trabajar.
Se decide trabajar con este ya que, un portafolio es una recopilación de documentos, actividades que muestran el desempeño del educando, es por ello que toma el nombre de evidencia en ella podemos observar, su esfuerzo, progres y logros. Una de las características que más resaltaron para que decida elegirlo, fue porque es una estrategia en la cual los niños de edad preescolar pueden tener una guía para su realización; ya que la docente les puede mencionar que actividades deberá incluir y que ellos la guarden en un orden especifico como la van realizando; sin embargo se trato de subirle el grado de dificultad para ver como resulta si las enumeran, cabe señalar que en caso de observar que sea complicado para los alumnos, servirá como experiencia para que posteriormente no se maneje este requerimiento, que sí bien no tendrá un valor porcentual, debido al tipo de evaluación que se aplica en el nivel.
En algún otro momento se puede implementar que el alumno sea quién decida que evidencias recopilar en el portafolio, esto quedará a consideración de los profesores de acuerdo a sus observación en cuanto al grupo y sus posibilidades.
Fue complejo elegir esta estrategia, pero fue aun más complicado realizar el planteamiento del mismo para considerar que evidencias eran viables para solicitarles a los alumnos que anexaran en sus portafolios, bajo que requerimientos lo haría, que estructura tendría, el orden que deberían seguir, cómo se evaluaría, qué instrumentos se podrían utilizar para evaluarlo, entre otros.
Uno de los procesos más complejos al momento de plantear los instrumentos que se utilizarían fue el diseño y creación de la rúbrica y de la lista de cotejo; ya que sigo considerando que es un área en la que requiero mayor capacitación. Reflexionando sobre mi época de normalista, pude percatarme que en ninguna asignatura se nos brindo la información necesaria para aprender a diseñar instrumentos de evaluación que fueran de utilidad, para el trabajo docente. Actualmente analizando instrumentos de evaluación realizados con anterioridad puedo detectar que los criterios e indicadores no eran lo suficientemente claros y que no brindan información que permita una mejora en la practica docente e incluso me atrevería a decir que el Diario de la Educadora resultaba de mayor utilidad, de acorde a los registros que allí plasmaba.
Se decide trabajar con este ya que, un portafolio es una recopilación de documentos, actividades que muestran el desempeño del educando, es por ello que toma el nombre de evidencia en ella podemos observar, su esfuerzo, progres y logros. Una de las características que más resaltaron para que decida elegirlo, fue porque es una estrategia en la cual los niños de edad preescolar pueden tener una guía para su realización; ya que la docente les puede mencionar que actividades deberá incluir y que ellos la guarden en un orden especifico como la van realizando; sin embargo se trato de subirle el grado de dificultad para ver como resulta si las enumeran, cabe señalar que en caso de observar que sea complicado para los alumnos, servirá como experiencia para que posteriormente no se maneje este requerimiento, que sí bien no tendrá un valor porcentual, debido al tipo de evaluación que se aplica en el nivel.En algún otro momento se puede implementar que el alumno sea quién decida que evidencias recopilar en el portafolio, esto quedará a consideración de los profesores de acuerdo a sus observación en cuanto al grupo y sus posibilidades.
Fue complejo elegir esta estrategia, pero fue aun más complicado realizar el planteamiento del mismo para considerar que evidencias eran viables para solicitarles a los alumnos que anexaran en sus portafolios, bajo que requerimientos lo haría, que estructura tendría, el orden que deberían seguir, cómo se evaluaría, qué instrumentos se podrían utilizar para evaluarlo, entre otros.
Uno de los procesos más complejos al momento de plantear los instrumentos que se utilizarían fue el diseño y creación de la rúbrica y de la lista de cotejo; ya que sigo considerando que es un área en la que requiero mayor capacitación. Reflexionando sobre mi época de normalista, pude percatarme que en ninguna asignatura se nos brindo la información necesaria para aprender a diseñar instrumentos de evaluación que fueran de utilidad, para el trabajo docente. Actualmente analizando instrumentos de evaluación realizados con anterioridad puedo detectar que los criterios e indicadores no eran lo suficientemente claros y que no brindan información que permita una mejora en la practica docente e incluso me atrevería a decir que el Diario de la Educadora resultaba de mayor utilidad, de acorde a los registros que allí plasmaba.
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